“Hijas de Azapa”, organización de mujeres rurales afrodescendientes que se adaptó a los cambios que trajo la pandemia

Con alrededor de 20 participantes, la organización originaria del Valle de Azapa, en la región de Arica y Parinacota, continua sus esfuerzos por visibilizar la cultura afrodescendiente pese a las restricciones impuestas a raíz de la pandemia de Covid-19.

Azeneth Báez Rivas es actualmente la presidenta de la organización “Hijas de Azapa”, agrupación de mujeres del sector rural que pertenecen al pueblo afrodescendiente en el Valle de Azapa, en la región de Arica y Parinacota. Organización que desde el año 2012 ha trabajado en visibilizar su cultura y el desarrollar iniciativas que beneficien a sus integrantes en materia laboral, sin embargo, la actual pandemia de Covid-19 ha traído cambios drásticos al valle, a su gente y a su forma de trabajo, por lo que con el pasar de los meses, el conjunto se las ha arreglado para adaptarse a los nuevos tiempos post coronavirus.

Según contó la dirigente, “Hijas de Azapa” ha trabajado en varias ocasiones con Prodemu, desarrollando diversos proyectos enfocados en elaborar emprendimientos a sus usuarias, así como también iniciativas en el área cultural, como es el caso del proyecto de fotografía de peinados afrodescendientes, que desde hace dos años ha sido una muestra del valor de su pueblo y que ha pasado por lugares como Punta Arenas o incluso países como Francia.

“Prodemu iba a los lugares rurales para impartir los talleres, fue así que hicimos un taller de tejido en totora y un proyecto de fotografía con nuestro símbolo identitario que es el pelo; fue un proyecto interesante que expusimos en Arica. Cada vez debemos ir visibilizando la cultura afrodescendiente, es una tarea continua, aunque sea de forma virtual, de tal manera de que no se quede en el olvido. Arica se caracteriza por ser una zona multicultural, que vibra con expresiones como el carnaval Con la Fuerza del Sol”, contó la presidenta de la organización.

Además de estas iniciativas, tras la pandemia de Covid-19 en 2020, el grupo también ha trabajó en el desarrollo de proyectos de emprendimiento para las mujeres rurales junto a Prodemu, finalizando la Ruta del Emprendimiento y la Ruta Digital junto a la fundación, con el objetivo de desarrollar ideas de negocio entre sus integrantes.

Según informó Baéz, los emprendimientos que lograron desarrollar van ligados a la venta de productos como la aceituna de Azapa, la oferta de plantas ornamentales, la venta de artesanías o el tejido de totora, todo con una identidad afrodescendiente, pero eso no ha bastado para enfrentar los desafíos de la vida post Covid-19. “La conectividad tecnológica en los lugares rurales es un poco difícil porque no hay una conexión suficiente, pero en otros lugares más apartados ni siquiera hay conectividad. Sabiendo las necesidades, PRODEMU entregó equipos con meses de servicio gratuito, porque en pandemia todo se hace de forma virtual. También debimos aprender el cómo comunicarse, llevando los productos o comercializarlos. Muchas no teníamos el conocimiento de cómo poder promocionar los productos a través de las redes”, indicó la dirigente afro.

Junto a la búsqueda de nuevas oportunidades para el pueblo afrodescendiente, Azeneth mencionó la preocupación que tienen respecto a sus adultas mayores, contando que “nos tiene preocupadas el tema de las adultas mayores, hay una gran mayoría que le ha afectado doblemente la pandemia, es un problema que no se ha abordado en profundidad, por lo que nosotras, como mujeres rurales, queremos ver cómo podemos colaborar, porque hay mucho aislamiento cuando se trata de adultas mayores en las zonas rurales”, indicó.

Sin embargo, para este año, el grupo “Hijas de Azapa” se encuentra buscando nuevas iniciativas a desarrollar, creando redes con otras organizaciones de mujeres rurales para implementar talleres que ayuden a más mujeres a desarrollar sus propios emprendimientos. “Nos estamos adaptando a esta nueva forma de vivir, pero nunca vamos a perder de vista lo que somos; queremos seguir avanzando junto a las instituciones porque creo que nos dan más fuerza para avanzar y seguir entregando este legado como mujeres afrodescendientes a las futuras generaciones y a la comunidad”, concluyó la presidenta.

«Prodemu,  institución presidida por la Primera Dama  y de acuerdo a la población objetivo de pueblos originarios, nuestra región ha destacado y visualizado  al pueblo Tribal Afrodescendientes asentado en el valle de Azapa. Principalmente la herencia sociocultural de las mujeres afrodescendientes, con grandes  mujeres  de muchas historias en tradiciones y costumbres. Es por cual  que nuestro trabajo en el año 2020 hemos querido contribuir  y  enfocar al  rescate de  la artesanía  en totora a través de Ruta de las culturas, con la ruta del Empoderamiento una toma de fotografías “Pelo Afro” y la Ruta digital con enfoque de género,  que ha permitido lograr el empoderamiento, autonomía económica y toma de decisiones de las mujeres  fortaleciendo  su  identidad», concluyó la directora.