A raíz de las celebraciones del día de la  madre, el padre y del niño en especial, entre otras, miles de personas se movilizan siguiendo sus propias tradiciones. Pero en estas efemérides la publicidad está rompiendo los estereotipos de género con comerciales que promueven la igualdad entre hombres y mujeres. Debemos también agradecer a la sociedad entera que está generando un cambio y girando la varilla hacia un mundo con enfoque en género.

¿Qué significa esto? Desde las  familias, que es el núcleo fundamental de la sociedad, se está creando conciencia en que es clave no estereotipar la división de roles de hombres y mujeres.

En otras palabras, en que las tareas de cuidado de hijas e hijos, de los enfermos y de las y los adultos mayores en la familia, no pueden quedar radicados sólo en la mujer. El concepto de Responsabilidad Compartida debe ser el eje de la familia, que los padres no sean meros espectadores de las tareas y dinámicas familiares propias del hogar.

Datos de las Estadísticas Vitales 2016, del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), presentado el año pasado, señalaron que en 2016 de los 231.749 nacimientos que hubo en el país, 20.138 fueron casos con padres no comparecientes, equivalentes a 8% del total.

Los mayores porcentajes están en el caso de las menores de 15 años, donde la cifra aumenta a un 36,5%, situación que refuerza la condición de vulnerabilidad en que se encuentran las mujeres.

Asimismo, según un análisis del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la Universidad Católica de Chile, sobre la base de Casen 2015, el 2% del total de hogares monoparentales están encabezados por un hombre, es decir, 150.997 hogares. Sin embargo, en el caso de las mujeres, la cifra llega al 20%, lo que representa un total de 1.095.486 hogares.

El cambio parte desde la crianza. En PRODEMU formamos a mujeres y familias mediante instrumentos que permitan educar a los niños y niñas en corresponsabilidad. La principal herramienta es el juego.

A través de juegos se transmite que no hay roles para hombres y mujeres, creando conciencia de género desde la temprana edad.  Creemos que debemos intervenir el corazón de la sociedad, intervenir en los distintos tipos de familias.

Es importante educar para reconocer que los colores no tienen sexo, que los juegos son de todas y todos, que las niñas sí pueden y deben estar en el espacio público, porque el mundo es de hombres y mujeres, y que los hombres deben estar en el espacio privado, que las mujeres tienen iguales competencias y talentos para acceder a desarrollarse en ámbitos de la ciencia, la tecnología y matemáticas.

Esto sigue siendo un desafío como sociedad.

En PRODEMU buscamos aumentar la autonomía de las mujeres en todos sus ámbitos, mediante un proceso de empoderamiento personal, que incluye la promoción de la comunicación, el buen trato, la corresponsabilidad al interior de la familia y la prevención de la violencia intrafamiliar, como asimismo, el fortalecimiento de las habilidades parentales, contribuyendo así a aumentar el bienestar de sus miembros y a disminuir las brechas de género en las familias como en su comunidad.

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