Día de la Mujer Rural: Agrupación Mahuida-ko de San Fabián apuesta por cultivos agroecológicos

Desde el 15 de octubre de 2008 se conmemora internacionalmente el Día de la Mujer Rural, fecha que fue establecida por las Naciones Unidas (ONU) con la finalidad de reconocer “la función y contribución decisivas de la mujer rural, incluida la mujer indígena, en la promoción del desarrollo agrícola y rural, la mejora de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza rural”.

“Hoy queremos destacar a las mujeres rurales de Ñuble, en especial a las participantes del Programa Mujeres Rurales, quienes además de las labores del hogar y de cuidado de los hijos e hijas y adultos mayores con dependencia, son responsables de producir la tierra para el consumo familiar, lo que genera en muchos casos sobre carga de trabajo”, señaló la directora regional de PRODEMU, María Cecilia Varas Benavente.

Como una forma de incrementar las oportunidades de la mujer campesina, PRODEMU, entidad perteneciente a la Red de Fundaciones de la Presidencia de la República, desarrolla hace 28 años el Programa Mujeres Rurales, que ejecuta Indap-Prodemu, y que contabiliza hasta el año 2019 aproximadamente 35.000 participantes a nivel nacional.

María Cecilia Varas Benavente explica que el objetivo de este programa es “aumentar la autonomía de la mujer, mediante un proceso de empoderamiento personal, colectivo y del desarrollo de competencias para un emprendimiento rural, en asociación con otras mujeres del territorio, contribuyendo así a aumentar su bienestar y disminuir las brechas de género presentes en su vida, su comunidad y su entorno”.

Ana Arias Sandoval, presidenta de la Agrupación Mahuida-ko, del sector Maitenal, en la comuna de San Fabián de Alico, comenta que su experiencia en estos 3 años de permanencia en el Programa Mujeres Rurales “ha sido súper buena. No hay palabras para expresar la alegría que nos ha entregado PRODEMU, en primer lugar, por las capacitaciones y los talleres porque acá nos dan las herramientas para que una aprenda; en cambio, otros programas sólo entregan la plata, pero no conocimientos y una tiene que aprender sola, y no siempre se logra así el objetivo”.

Las 5 mujeres que conforman la agrupación crearon invernaderos agroecológicos, que “son nuestro orgullo porque no usamos pesticidas industriales, ya que aprendimos a hacer nuestro propio humus con cáscara de plátanos, de ortigas y así tener nuestro propio líquido para fumigar”, relata Ana Arias.

“Esto permitió que nuestra calidad de vida mejorara con los invernaderos. En mi caso, nunca más volví a comprar lechugas o perejil, además aprendí a usar las semillas de mis propias verduras para plantar, lo que significa un gran ahorro, lo que nos permite tener para el autoconsumo y un poco para la venta, lo que también nos genera un pequeño ingreso extra”, agrega.

El Programa Mujeres Rurales contempla cuatro ámbitos formativos que son empoderamiento personal, desarrollo organizacional, gestión del emprendimiento y técnicas de manejo del rubro. “En las clases de empoderamiento personal hemos aprendido a valorarnos más como mujeres y a decir que no. También, a manejar nuestro propio dinero, aunque para algunos suene insignificante con los primeros cilantros que vendí esta temporada me compré una caja de helados, ese simple hecho me puso feliz porque los compré con mi esfuerzo”, enfatiza Ana Arias.