En el marco del mes de la Mujer, como PRODEMU organizamos la feria Hecho Por Ellas, en que 60 mujeres expusieron durante cuatro días sus emprendimientos en tres malls de Santiago y Chillán. Fue una oportunidad para demostrar que las mujeres emprendedoras sólo necesitan las vitrinas y el apoyo, sumado a la formación e información, para que sus emprendimientos puedan proyectarse en el tiempo.

Según el último Reporte Mujer y Actividad Emprendedora, en las entrevistas grupales con emprendedoras existe consenso que en la actualidad el emprendimiento es un fenómeno que atrae transversalmente a las mujeres de todas las edades. Ser tu propia jefa, hacer lo que te apasiona. Ellas mismas reconocen que a las nuevas generaciones les cuesta y les costará menos, ya que están de una u otra forma enfrentándose juntas y con más fuerza a las desigualdades y rompiendo sus propios límites.

En Chile, el 32% de las mujeres inician su negocio por necesidad, en el caso de las mujeres más vulnerables estos emprendimientos empiezan de cero, como la única forma de contar con ingresos propios que les permitan tener recursos para lograr mantener su hogar y sus hijos. Pero no basta tener una idea de negocio, como fundación nuestra formación en emprendimiento tiene como base el proceso de empoderamiento, un camino largo y en red que involucra a actores públicos y privados, que promueve que las mujeres trabajen en forma asociada, avanzando más rápido que aisladamente.

Un 19% de las mujeres que emprenden en Chile está en etapas iniciales, quiere decir que veinte de cada cien mujeres en edad laboral, es decir, de 18 a 64 años, tiene un emprendimiento naciente, con todos los desafíos y dificultades que esto representa. Las actividades emprendedoras lideradas por mujeres se caracterizan por surgir fuertemente arraigadas a su “saber hacer”, se encuentran alineada con sus intereses personales a nivel de hobbies, tradiciones familiares y conocimientos adquiridos en su entorno próximo. Por ello que es tan común ver entre los micronegocios diferentes tipos de manualidades, orfebrería, alimentos en base a materias primas típicas de su entorno cercano. Nuestra formación insiste en mirar más allá, para diferenciarse de otros, para innovar en su negocio porque así el emprendimiento tendrá más impacto.

El empoderamiento es un camino que no tiene vuelta atrás, no hay retroceso en una mujer que reconoce sus derechos, que entiende que la discriminación que ha marcado su vida es estructural, que responde a una cultura desigual entre hombres y mujeres, con prejuicios y estereotipos, que entiende que sólo ella puede tomar las decisiones sobre su vida y que está consciente de que merece las mismas oportunidades para concretar sus sueños.

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