Menú Principal
26 de Enero de 2018

Floricultoras serenenses logran establecer producción en medio del secano

Las emprendedoras cuentan con un invernadero, con un aproximado de 1.200 liliums cultivados.

Un verdadero oasis en medio del desierto. Con esa frase es posible definir el proyecto con el que 5 empoderadas mujeres consiguieron dar vida a una significativa producción de flores en la Comunidad de Porotitos, ubicada a 20 minutos de la ciudad de La Serena.

Se trata de un grupo de usuarias del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), quienes gracias a la entrega de una nave de invernadero y plantas de liliums —mediante el convenio que mantiene el servicio del agro con la Fundación para la Promoción y el Desarrollo de la Mujer (PRODEMU)—, hoy tienen la opción de cumplir unos de sus grandes anhelos y desafíos emprendedores: dedicarse a la floricultura en un sector sin agua para la producción y con las condiciones de un terreno lejos de ser las óptimas para el desarrollo de la labor agrícola.

“Luchamos para que creyeran en nosotras, porque claramente era difícil. Antes de la llegada de este invernadero nosotras no teníamos prácticamente nada, solo cultivábamos en nuestras casas con agua reciclada. Estamos agradecidas de todos los factores que hicieron posible este proyecto”, comentó Erika Duyvestein, una de las integrantes del emprendimiento campesino llamado Altué, tierra amada.

Por su parte la profesional de Fomento de INDAP, Tonya Romero, hizo hincapié en la relevancia que tiene esta iniciativa, ya que “nuestras usuarias están en un lugar que casi no se puede hacer agricultura, pero su motivación las llevó a contar con flores, las que son de muy buena calidad. Ellas se atrevieron a golpear puertas, y no solo de los organismos estatales sino también de empresas privadas, ellas son un gran ejemplo”.

Palabras similares tuvo la Coordinadora Campesina de Área en la provincia de Elqui de PRODEMU, Ivonne Orellana, quien manifestó que “estamos felices de haber sido un ente importante que permitió tener este resultado y estamos seguro que junto al convenio que mantenemos con INDAP vamos a continuar apoyándolas en este proceso”.

Cabe destacar que la obra entregada contempla una dimensión de 7 por 30 metros m2 y la inversión fue de $2.310.000.-. En la actualidad cuenta con un aproximado de 1.200 liliums cultivados.

La ayuda del sector privado

“Hoy podemos ver el resultado de un proyecto exitoso que contó no solo con el apoyo de las instituciones estatales, sino también de entes privados, y fue una combinación que permitirá incrementar la calidad de vida de las mujeres y cambiar la fachada de un lugar que, siendo cercano a las conurbaciones, no cuenta con agua asegurada”, detalló el Seremi de Agricultura Andrés Chiang.

En esta oportunidad, el aporte del sector privado estuvo a cargo de Muebles La Alpina y Famesa Explosivos Chile S.A. Ambas empresas se encargaron de aportar con recurso hídrico para riego y estanques contenedores.

Del porqué surge la idea de apoyar a las pequeñas productoras del grupo Altué, el Gerente de La Alpina, Carlos Erler, indicó que “vimos el entusiasmo que tenía este grupo de mujeres por emprender y lo menos que pudimos hacer fue apoyarlas con agua. Estamos convencidos que lo que hicimos es un gran aporte, por lo mismo continuaremos ayudándolas. Quizás puede ser algo minúsculo para una empresa consolidada, pero es realmente tremendo para los pequeños emprendedores”.

Por su parte, el Gerente Administrativo de Famesa, Jesús Arroyo, enfatizó que “actualmente estamos trabajando cercano al lugar donde está el invernadero, por eso creímos que era una responsabilidad social contribuir con proyectos como estos que están llenos de motivación”.

Actualmente las productoras continúan proyectándose, y prontamente quieren incorporar un segundo invernadero a su labor campesina.