Cada año, en el contexto de Semana Santa, noticieros y periódicos informan con noticias sobre los precios de pescados y mariscos y entregan un recuento del estado del rubro pesquero. Pero queremos adelantarnos y poner en valor el trabajo de las mujeres organizadas de la pesca artesanal en Chile, las que cumplen roles de suma importancia en este sector de la economía altamente
masculinizado. La mayoría de las mujeres de la pesca apoyan en tareas complementarias en el borde costero, como las ahumadoras, recolectoras, asistentes de buzo y algueras, realizando un trabajo duro y de sacrificado.

Fundación PRODEMU tiene como objetivo acompañarlas. 21.273 mujeres están inscritas en el Registro Pesquero Artesanal (RPA) Nacional, de acuerdo al Servicio Nacional de Pesca. Tienen una edad promedio de 42 años, un 66% de ellas declara que su nivel educacional es la enseñanza básica, el 90% declara ser jefa de hogar, porque organiza y supervisa todas las actividades en su hogar y porque aporta
con el mayor porcentaje de ingresos. Las regiones que tienen más participación
femenina en la pesca son el Biobío y Los Lagos, con 5 mil y 10 mil mujeres registradas respectivamente. Actualmente existen 42 organizaciones de mujeres, en las que se encuentran inscritas 10.766 mujeres. Quienes no están organizadas no pueden acceder a beneficios de instrumentos de fomento y acceder a áreas de manejo y explotación de recursos bentónicos.

Nuestro trabajo como Fundación busca fomentar sus procesos asociativos a través de las Rutas de Aprendizaje de la Fundación PRODEMU, en que se les capacita en liderazgo, competencias para la distribución de roles, resolución de conflictos y el
desarrollo de proyectos de financiamiento al interior de su organización.

Tenemos la convicción de que la participación social es la principal herramienta de transformación cultural para superar las brechas de género presentes en todas las áreas de la economía.

Un ejemplo que merece ser replicado es la Red Regional de Mujeres de la Pesca Artesanal de la Región del Biobío, organización del borde costero del Biobío, desde Tomé hasta Tirúa. Su objetivo es organizarse en torno a temas como salud, previsión, derechos laborales y visibilizar sus diferentes oficios.

Por otra parte, en el Gobierno del Presidente Piñera se ha avanzado para la promulgación de una ley que permita que familias de pescadores y pescadoras que fallezcan en faenas de pesca y cuyos cuerpos no sean encontrados, puedan ingresar como beneficiarios del Subsistema de Seguridades y Oportunidades del Ministerio, lo que es una histórica y sentida demanda del mundo de la pesca artesanal. No
debemos olvidar que la actividad pesquera a toda escala pasa por una baja
considerable en su producción, por lo que las acciones para apoyar a las mujeres de la pesca y sus familias y relevar sus necesidades y las de sus
organizaciones, son un paso para rescatar el aporte que ellas realizan a la economía del país.  El turismo y las actividades asociadas a la pesca artesanal se han convertido en una de las alternativas productivas más
recurridas para sobrellevar la crisis producida por los escases de recursos marinos; y son las nuevas áreas que están siendo impulsadas por el Estado. Bajo
estas condiciones, la mujer se convierte en una de las principales proveedoras del hogar, rompiendo con las lógicas culturales de género, siendo un ejemplo de
empoderamiento que debemos mostrar en un país con más de seis mil kilómetros de borde costero.

Paola Diez Berliner
Directora Nacional Fundación PRODEMU
Promoción y Desarrollo de la Mujer

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