Rosa Basoalto tiene 65 años y desde el Romeral participó de la edición de “Vamos Chilenos, iniciativa impulsada por Fundación Teletón y la Pontificia Universidad Católica de Chile, con el apoyo de Banco de Chile y otras instituciones y organizaciones públicas y privadas, que este viernes y sábado de fiestas patrias buscó recopilar donaciones de dinero para ir en apoyo de los adultos mayores más afectados por esta pandemia.  

La mujer PRODEMU fue destacada por su solidaridad, ya que luego de aprender a usar su smartphone entregado por la fundación como parte de la Ruta del Empoderamiento Digital, decidió compartir este conocimiento con otros adultos mayores y ella misma enseñar a usar las redes sociales para que se puedan comunicar con sus seres queridos. 

En agosto pasado se hizo conocida luego de que se publicada a través de distintos medios regionales y nacionales, el enorme trabajo voluntario que realiza, recorriendo hasta kilómetros para poder enseñar. Conocida en los medios como la “abuela digital”, Rosa Basoalto fue contactada por la organización del evento Teletón para dar su testimonio como una de las “héroes de la pandemia”.  

Me preguntaron si podían visitarme. Estuvieron dos días grabando, conociendo a mis abuelitas. Estaba nerviosa de salir en televisión, pero todas las personas que me han llamado me dicen que salió todo bien, junto a mi hermana que me ha acompañado en todo 

Sobre su aparición en televisión relata que “es maravilloso todo lo que me ha pasado, yo jamás imaginé que iba a llegar a tantas instancias. Todavía no sé lo que hice, estoy en blanco. Lo que sé es que como pueda, voy a seguir. Ahora estoy un poco delicada de salud porque me di un golpe en la cintura cuando estaba grabando, así que ahora sólo estoy visitando a quienes viven más cerca para no perjudicar mi salud. Pero yo voy a seguir, para poder enseñar, por último, a bordar en sus casas a aquellas abuelas que no tengan como conectarse. 

“Cuando las visito voy con el celular que me regaló PRODEMU y les explico cómo fue el proceso donde me lo entregaron, debido a que participé del taller para el empoderamiento digital. Gracias a PRODEMU yo tengo celular, lo vinieron a dejar a la puerta de mi casa, algo que jamás pensé q me pasaría. Ahora yo tengo llenito mi corazón, estoy feliz. A mí todavía me falta mucho, pero lo más importante para  es seguir enseñándole a los abuelitos las videollamadas, que es lo más primordial en este momento, señala orgullosa de su importante rol en el club de adultos mayores donde participa. 

“Hoy yo no los puedo abrazar, tampoco puedo tocarles la guitarra como antes, no nos podemos tomar un tecito. Por eso yo siempre estoy llamándolos, no los he abandonado. Los abuelitos de mi club tienen de 60 años hacia arriba, partimos con 12 y llegamos a treinta, lamentablemente fallecieron algunos, así es la vida. Ahora hay muchos que quieren entrar. 

Sobre su participación en PRODEMU nos señala que para ella “es lo máximo, los tengo allá arriba en el cielo, gracias a PRODEMU y los lindos proyectos que están haciendo con los adultos mayores. Es una joya, una maravilla. Ahora ya no estamos tan abandonados, se están preocupando de nosotros. 

Al ser consultada si ella se considera una “héroe” como la destacó el programa de televisión encabezado por Mario Kreutzberger, Rosa Basualto responde segura: “Claro que me considero una heroína de la pandemia, por supuesto que sí y es por PRODEMU. Esto nació cuando nos pidieron que enviáramos un video contando nuestra experiencia en el taller del empoderamiento digital, y con mi hermana se nos ocurrió que me hiciera una pequeña entrevista que luego se difundió a todas partes, donde yo contaba que quería ayudar a otros adultos mayores. No me imaginé nunca que todo iba a crecer, fue por PRODEMU y yo lo agradezco a nombre mío y de mi familia”, concluyó.  

La Directora Nacional de PRODEMU, Paola Diez Berliner siguió la transmisión y señaló estar “orgullosa del gran trabajo que ha realizado Rosa Basoalto compartiendo los conocimientos digitales que aprendió y que la empoderaron digitalmente, con los adultos mayores de su comunidad. Es un ejemplo de solidaridad entre mujeres.