PRODEMU hace un positivo balance del acompañamiento a miles de mujeres durante la pandemia por COVID – 19

PRODEMU, fundación que depende la Red de fundaciones de la Presidencia y que lidera Cecilia Morel, desde el inicio de la pandemia, frente a la imposibilidad de realizar su trabajo de manera presencial y con la finalidad de saber cómo estaban viviendo la crisis las mujeres,  comenzó a llamarlas y a escucharlas.

Así nació PRODEMU Escucha, un espacio para comunicarse con las mujeres, que permite entregarles algo que escaseaba al inicio de la pandemia: contención, acompañamiento e información fidedigna. “Hemos conversado con las mujeres del país durante toda la pandemia, a través de llamadas telefónicas que duran como promedio 40 minutos. Los llamados son atendidos por los trabajadores y trabajadoras de Prodemu, de las distintas sedes, cuya expertiz es el enfoque de género. Estamos orgullosas y orgullosos  de haber sido los primeros en haber desarrollado una línea gratuita, de atención solo para mujeres, que mediante la escucha activa y una conversación guiada, contribuye a aliviar el impacto de esta pandemia”, aseguró la Directora Nacional, Paola Diez. 

A más de 33.000 hogares, en todo Chile, ha llegado Prodemu Escucha desde su  inicio, el 28 de marzo de 2020. Este proceso de contención consistió en conocer las distintas experiencias que estaban teniendo las mujeres a propósito de la pandemia, logrando explorar en los sentimientos, preocupaciones y las dinámicas familiares cotidianas que se estaban configurando. 

“Fuimos una de las primeras instituciones en digitalizar nuestros programas, porque muy tempranamente detectamos esta necesidad. En Prodemu Escucha las mujeres en contextos aislados nos decían que no tenían internet, que estaban encerradas, que no podían conversar con sus familias”, señaló Paola Diez.

Por otra parte, la Presidenta de Prodemu, Cecilia Morel, explicó que “Prodemu Escucha fue un programa muy importante este año. Fue un canal clave de acercamiento, una oportunidad, una compañía para miles de mujeres en el país. Incluso, algunas de ellas nos devolvían el llamado para contar cómo se sentían después de su última conversación. Con esta iniciativa le aportamos algo tan valioso a las mujeres, como seguridad y tranquilidad, en un momento de gran incertidumbre. Las seguiremos acompañando, conteniendo porque sabemos que han sufrido mucho por los efectos de la pandemia”.

“Por esta razón en Mayo, el Centro de Estudios de Género de PRODEMU realizó un estudio sobre las  mujeres y el acceso a TIC’s  y estableció que el 42% de las mujeres que no cuenta con internet, tiene como motivo lo elevado del costo”, afirma la Directora Nacional de Prodemu. Este estudio fue la base para desarrollar una Ruta de emergencia, la Ruta de Empoderamiento Digital, en la que PRODEMU entregó capacitación en herramientas digitales para usos sociales y económicos y educación de género.

Además esta ruta de emergencia, que buscó acortar la brecha digital que existe entre hombres y mujeres, contribuyendo al empoderamiento y desarrollo personal de las mujeres, incluyó la entrega de un kit digital que constaba de un celular inteligente con minutos ilimitados por 18 meses, 45 gigas de internet, redes sociales gratuitas y cobertura en todo Chile. Todo esto con el fin de asegurar que las mujeres pusieran en práctica su aprendizaje y accedieran al mundo digital.

La ruta está enfocada a mujeres que no crecieron con el desarrollo de las tecnologías y se divide en dos grupos. Uno se enfoca en mujeres de 60 años o más, quienes tienen menos acceso a internet y conocimientos de cómo usar un Smartphone. El segundo grupo está compuesto por mujeres de 30 a 59 años interesadas en aprender más de tecnología, para buscar oportunidades laborales o fortalecer sus emprendimientos.

En junio y para apoyar a mujeres jefas de hogar, que hubieran perdido el empleo dependiente y quisieran emprender o mujeres cuyos emprendimientos se hubieran visto gravemente afectados por la pandemia, PRODEMU lanzó el Fondo Seguimos de Pie. “Son recursos que se les entregan a las mujeres para que puedan sostenerse y generar ingresos para ellas y sus familias, mientras pase lo peor de la crisis sanitaria. No podemos dejarlas solas, seguiremos implementando medidas para apoyarlas”, dijo la Primera Dama y presidenta de Prodemu, Cecilia Morel, al lanzar la convocatoria.

Inicialmente eran 500 fondos concursables, de trescientos mil pesos cada uno, para invertir en la compra de máquinas, herramientas o insumos para los emprendimientos de las beneficiadas, pero finalmente, tras una alta convocatoria, se entregaron 1500 fondos.

Por otro lado, PRODEMU desarrolló el programa Cumpliendo un Sueño para incentivar a las mujeres a cerrar una etapa inconclusa en su vida, que  incide en su autoestima, desarrollo y proyección laboral.  PRODEMU, junto a Compromiso País, creó el programa Cumpliendo un Sueño, un  curso para completar los estudios de enseñanza media para fines laborales, con enfoque de género y sesiones de empoderamiento, certificado por el Ministerio de Educación.

Rossana, una de las mujeres que fue parte del programa señaló  “voy a terminar y a dar los exámenes, porque no tener la enseñanza media completa me da vergüenza, sobre todo cuando iba a matricular a los niños al colegio y me preguntaban hasta qué curso había llegado”. Su aspiración, dice, es seguir estudiando y optar a una carrera técnica relacionada con educación parvularia. 

En Septiembre de 2020 la ciudadanía comenzó a organizarse para enfrentar la desocupación laboral, la falta de alimentos y la necesidad de comunicarse durante las prolongadas cuarentenas. Asimismo, para contenerse unos a otros, la comunidad local comenzó a formar “ollas comunes”, y también,  grupos de apoyo al interior de los campamentos o en las comunas de mayor vulnerabilidad. Por eso PRODEMU decidió intervenir, acompañar y apoyar a hombres y mujeres que para expresar su solidaridad con su comunidad, se reunían, todos los días, con distintos fines. 

Así PRODEMU logró llegar líderes de ollas comunes, juntas de vecinos de comunas vulnerables y campamentos. Interviniendo a 600 grupos, formales o informales, en todo Chile, con un total de 3000 dirigentes y dirigentas que se encontraban haciendo esta labor, quienes participaron de una capacitación, con enfoque de género, con el objeto de fomentar la continuidad de sus organizaciones y la asociatividad formal, aprender sobre resolución de conflictos, obtención de financiamiento, entre otros temas. Asimismo, se entregó también un capital para la compra de insumos requeridos por la organización, como fondos y cocinillas, utensilios, mercadería, balones de gas, materiales de difusión.