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11 de Agosto de 2017

“Retrospectiva y proyecciones de la mujer rural a 50 años de la Reforma Agraria”: Jornada de trabajo revindica a las campesinas en la historia reciente

Más de cien mujeres, en su mayoría de la RM, pertenecientes a la Mesa de la Mujer Rural se reunieron para reflexionar críticamente en torno al rol de las mujeres rurales durante el proceso de Reforma Agraria, su situación actual y las perspectivas futuras de sus necesidades y demandas en la jornada de trabajo “Retrospectiva y proyecciones de la Mujer Rural en el marco de los 50 años de la Reforma Agraria”, realizado ayer en la sede central de la Universidad Santo Tomás.

La iniciativa surge como una propuesta de trabajo de la Mesa  de la Mujer Rural de la Región Metropolitana, con el apoyo de Fundación Prodemu, Indap y el Centro Cielo de la Universidad Santo Tomás y contó con la presencia de la ministra de Minsernameg, Claudia Pascual; la directora nacional de Fundación Prodemu, Pamela Farías; el subdirector  nacional de Indap, Ricardo Vial y la directora del Centro Cielo de la Universidad Santo Tomás, Pamela Caro.

Junto a estas autoridades, la jornada contó con participación de destacadas panelistas,  que desde sus vivencias  como profesionales y dirigentas durante  la Reforma Agraria pudieron hacer una reflexión crítica de la situación y condición de las mujeres rurales y campesinas en Chile desde los años 60 hasta nuestros días. Estas invitadas fueron Francisca Rodríguez, fundadora y dirigenta de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas, ANAMURI; la investigadora Ximena Valdés; la socióloga Liliana Barría, fundadora del Convenio Indap Prodemu y Marta Vega, funcionaria de la Cora e Indap durante la Reforma Agraria.

El primer momento de la jornada estuvo destinado al panel de estas expertas que fue recibido y valorado por las y los asistentes por la claridad, coherencia y visión de cada una de las intervenciones. Posteriormente, las y los participantes se reunieron en grupos de trabajo parra discutir sobre las problemáticas y desafíos que hoy enfrentan las mujeres rurales y campesinas.

Durante la apertura, la directora nacional de Fundación Prodemu, Pamela Farías, destacó la iniciativa y entregó algunas reflexiones sobre las implicancias de la incidencia y participación actual de las mujeres campesinas. “El tema de la mujer rural es un tema que no ha sido bien tomado, porque los planes de igualdad y las políticas siempre hablan de las mujeres como un conjunto, pero las mujeres somos distintas, tenemos especificidades y tenemos que mirar esas especificidades y demandas con los ojos de quienes mejor las ven, que son ustedes, las dirigentas, las que están no solamente en el campo, en el territorio, sino las que están compartiendo las problemáticas con otras compañeras”, señaló.  Farías agregó que  “La reforma agraria fue una gran oportunidad de cambiar las cosas, pero ahora hay que hacer una segunda inflexión en cómo avanzamos en igualdad, a propósito del Plan de Igualdad 2018-2030, que estamos trabajando, ahí tenemos que poner las revindicaciones de las mujeres, ese plan debe tener el horizonte y la voz de las mujeres campesinas”, finalizó.

Aurora Vielma, integrante de la Mesa de la Mujer rural Metropolitana, también valoró la iniciativa señalando que “son vivencias de cada una de ellas, vividas de diferente manera, algunas más jóvenes que otras  y las que no lo vivieron pueden aprenden de esto, de lo fuerte que fueron esos tiempos y lo bueno que fue para algunas personas, pero no puede ser que aún vivamos con miedo a los patrones de fundo y en Pirque todavía tenemos patrones de fundo. Eso debería cambiar, pero eso depende de la gente de Pirque”.

Por su parte, Ximena Orellana, integrante mesa de la mujer rural de la región de O’Higgins y oriunda de Santa Cruz destacó su satisfacción con la invitación “enorgullece ver tanta mujer, que vienen de la Reforma Agraria, yo lo alcancé a vivir, era muy joven, pero tengo tierra gracias a ese proceso, que poca gente la valoriza y tampoco la valorizaron en su tiempo. Hoy las mujeres a los 40 años se sientan a esperar que llegue el marido y se les va la vida viendo televisión, teniendo tantas cosas para hacer. No es necesario venir de la universidad para saber  todo lo que enseña la vida. Yo no tengo la mejor educación, pero me he hecho a mi misma,  fui aprendiendo cosas para poder ayudar a mucha gente y ahora trabajo en que quede algo en el lugar en el que vivo”, agregó.