Nadia Barría Becerra, Concejala de Caleta Tortel:

 

“Prodemu nos dio herramientas de empoderamiento personal y de superación”

 

Nadia entró hace 3 años al programa Mujeres Rurales de Indap Prodemu, y en la mitad de este camino fue electa concejala de Tortel. Hoy es parte de las 6 mujeres que cultivan en invernaderos hechos por ellas , y en su año de egreso espera seguir reuniéndose con mujeres en este tipo de proyectos.

 

Cuándo pensamos en vivir en el sur, la idea de un hermoso paisaje, olor a leña y tranquilidad es lo primero que se nos viene a la cabeza. Sin embargo, detrás de esa idea soñada, hay esfuerzo, trabajo y adaptación.

 

Es lo que viven 6 mujeres de Caleta Tortel, en la Región de Aysén, así nos comenta Nadia Barría Becerra (33), participante de tercer año del Programa Mujeres Rurales de Indap Prodemu,  y desde hace un par de meses, concejala de la comuna austral de Chile.

 

“Llegué a Prodemu mediante Indap, por ser usuaria, mucho antes participé en las mesas de jóvenes rurales de Indap; después apareció el Programa Mujeres Rurales de Prodemu. Ingresamos e hicimos un grupo de mujeres, quienes aún estamos activas, ya estamos en el tercer año, este año egresaremos”, cuenta de entrada la concejala.

 

Nadia ahora es una autoridad municipal, elegida por votación popular, pero no siempre vio la realidad de la comunidad desde esa perspectiva,“Prodemu nos ha entregado herramientas de empoderamiento personal y de superación” y en eso “te acompañan hasta que logras tu objetivo”, expresó.

 

En este recorrido de aprendizaje, el año pasado tuvo capacitaciones técnicas en terreno, en que el educador les enseñó cómo sembrar. “En Totel tenemos un clima muy húmedo, es un pueblo muy lluvioso, la única manera de cultivar es bajo plástico, en sistema invernadero, esa fue la primera inversión que sacamos por Prodemu”, dice la agricultora.

 

Bajo esa realidad, es que han tenido que aprender sobre tecnologías que deben aplicar en el terrotorio: “En todo el país, el tema es la escases hídrica, pero nosotros tenemos estrés hídrico, porque vivimos con harta agua, es muy diferente a lo que vive la gente en el norte, por lo que las tecnologías que debemos aplicar tienen que ser diferentes, si quieres tener cultivos en invierno tienes que tener calor dentro de tu invernadero, ya en marzo nosotros partimos con las lluvias y las heladas”.

 

Con la escena climática en contra y las distancias nada es simple. Nadia, por ejemplo, para llegar a su casa donde vive con su pareja, debe ir 15 minutos por carretera desde Tortel y luego tomar una barcaza, por eso asegura que el temple de ella y sus compañeras es fundamental, “el ánimo es importante. Cuando entré a Prodemu intenté que fuera así, les subía el ánimo a mis compañeras, que no decaigan, que lo intenten.

 

En septiembre les traía del campo el trasplante, para que de a poco lo hicieran. Este año ya tuvieron tomates en sus invernaderos, hubo una vecina que tuvo hasta melones”, señaló orgullosa.

 

Pero con el pasar de los años, estas mujeres campesinas ya ven sus frutos. “En mi caso, vendo trasplantes, hierbas medicinales y suculentas, esas cosas. Las otras chiquillas venden en Tortel, vienen a la feria que tenemos algunas veces, ahí venden hortalizas, mermeladas y otras cosas”.

 

A poco de egresar de Prodemu y de acuerdo  a lo que relata, “la idea es que luego de terminar con este programa, es seguir con esto, formar un grupo de mujeres para seguir entusiasmándonos entre todas, porque Tortel es súper chiquitito, tiene menos de 600 habitantes y es necesario para nosotras”.

 

Finalmente Nadia Barría comentó que “le diría a las mujeres que vuelvan a trabajar la tierra, que la tierra da no sólo para alimentarte, también es un bien monetario que te da cuando cultivas. Es un pasatiempo hermoso, es alimentar a tu familia y alimentar tu alma” concluye.